Mol tenía una familia y amigos como cualquier otro. Pero poco se sabía de ellos pues se dice que habían nacido más allá de las fronteras del Multiverso. Mol siempre mostró una halo de misterio . A pesar de eso, él era carismático y la gente a su alrededor lo apreciaba. Cuando comenzó su educación, rápidamente fue escalando peldaños hasta volverse un referente y miembro importante dentro del Multiverso.
Todo cambió cuando volvió de su expedición por explorar y descubrir que había más allá de las fronteras. En aquel lugar donde la luz no llegaba y de donde nadie se atrevía a ir. Mol se había adentrado con la única idea de encontrar respuestas a un extraño sueño que le había estado aquejando.
A su regreso, Mol cambió para siempre y con ello, el Multiverso también cambiaría
Nadie se atrevía a contradecirlo ni mucho menos a confrontarlo. Pronto la locura se habría apoderado de él.
Mol era un extraordinario guerrero y lo que había aprendido en su expedición lo hacía aún más peligroso. Pero Mol no era egoísta y pronto comenzó a predicar su ideología. Pero algo no andaba bien, y él comenzaba a notarlo.Su locura pronto empezó a devorarlo a tal grado que su aspecto físico cambió. Mol ya no era tranquilo y sereno. Sus anhelos habían rebasado toda cordura y el Multiverso le parecía pequeño.
Y cuando la locura ya había lo había invadido todo. Ellos aparecieron. Un grupo de Hermanos hicieron lo que nadie había querido atreverse. Enfrentarlo. Muchos dicen que lo derrotaron fácilmente pero no fue así. Les llevó días hacerlo Eran 8 contra 1 y un universo encima. Al final lo lograron. Pero a qué costo. Pronto aquella Hermandad lo sabría. Mol había sembrado locura y terror pero era carismático. Había gente que lo apreciaba y había quienes conservaban sus enseñanzas. Muchos dicen que la locura murió el día en que Mol fue derrotado, pero están equivocados. Los días siguientes fueron días de paz. Pero en el fondo la locura y el rencor de los habitantes del Multiverso se fue almacenando peligrosamente.